Hwarin tiene 30 años y sobrevive a duras penas criando a dos hijos en una pobreza extrema. Un día, cambia de cuerpo con una amiga que se casó con su primer amor, un hombre rico. Pero la alegría de obtener la vida que envidiaba dura poco. Al revelarse los horribles secretos de esa casa, Hwarin cae en una trampa sin retorno.