Joo Sooin intenta escapar de las violentas garras de su primer amor y actual carcelero; su amigo Kwon Sungha.
Por otra parte, el Park Chi-Hwan se mantiene con vida alimentándose de los corazones de otros vampiros.
Cuando Chi-Hwan, un vampiro incapaz de beber sangre humana, decide salvar a Sooin, cuya sangre es dulce como la miel, la línea entre la mortalidad y la vida eterna comienza a hacerse más borrosa.