Después de encontrarse en la Sala VIP de un club, Gyum y Ja-Wook deciden iniciar una relación D/S. El único problema es que a Ja-Wook se le olvida mencionar que no es un masoquista y que solo hace esto porque está enamorado de Gyum. Además para mala suerte de Ja-wook, Gyum es un sadista famoso entre los clubes, por su encantadora y peligrosa sonrisa. El novato del BDSM ahora usa señales de seguridad y se despierta lleno de moretones después de las noches intoxicantes con su dominante.